
«He venido para que tengan vida y vida en abundancia» Es una gran noticia que nos dio el gran Maestro Jesús y no siempre la creemos. Nuestras creencias aprendidas, han apagado en muchos casos, esa llama de esperanza y plenitud en el día a día de nuestra existencia. Estamos para vivir esta buena noticia aquí y ahora. Estad alegres porque has sido creado/a para vivir en plenitud
LA VIDA CLAMA A GRITOS PARA SER VIVIDA.
Cuántos motivos para disfrutar de la vida, para mirar el cielo y dar gracias por él. Una brisa que roza tu rostro en un día de calor, una estrella que te giña en el firmamento en una noche oscura, unos peces de múltiples colores que comparten generosamente su hábitat cuando buceas entre ellos. Una amable sonrisa y una palabra acogedora cuando llegas a un lugar desconocido. Son muchos los motivos que nos invitan a vivir la vida en plenitud y disfrutar de cada momento, ¿ por qué entonces los seres humanos nos detenemos sobre los puntos negros y dolorosos que nos hacen daño y opacan todo lo bello que se nos ofrece cada día? Puede haber muchas miradas de una misma realidad pero no siempre éstas nos conducen a la alegría.
Cómo podríamos apreciar una noche estrellada, si no existieran las noches nubladas que nos permite añorarlas, cómo apreciar la acogida si no hubiésemos vivido el rechazo, cómo valorar la verdad y la honradez si no hemos vivido el engaño y la estafa. Cómo disfrutar de la luz si no conociéramos la oscuridad.
¿ Son acaso los malos momentos, las circunstancias difíciles una justificación para no vivir la vida con alegría? La alegría ontológica es mirar la vida como un don, como una gran oportunidad, como un regalo que exige de nuestra parte una respuesta generosa. Soy el milagro más grande del mundo y debo encontrar mi lugar en él para vivir en plenitud. Alegría del ser, del existir, enorme maravilla.
TU VIDA ES UN REGALO, DISFRUTALO
¿Qué hace que te levantes cada mañana?, ¿qué te da la fuerza para dejar el calorcito de las sábanas y enfrentar el día que se te ofrece?¿ Te has preguntado por las cosas bellas que te suceden, por qué a ti?
Haz consciente esas motivaciones, ya que sólo ellas te darán la fuerza, no las desagradables aunque no se puedan evitar, pero éstas sólo te paralizarán. Incorpora tus dolores pero no los transformes en sufrimientos crónicos. El sufrimiento es un estado del alma, el dolor una realidad biológica muchas veces inevitable. Depende de ti, no de los demás ni de las circunstancias, decide aquí y ahora vivir tu vida con alegría. Tu mochila está cargada con lo necesario para lograrlo: cualidades, personas que te aman, recursos, un espíritu trascendente. Atrévete a vivir tu vida en plenitud.

Digna Gutiérrez Rivas
Presidenta
Fundación Soplando Vidas